Los padres que son sumisos y reemblandecidos, crían a sus hijos bajo la
regla de que pueden tener todo lo que quieren, se encuentran constantemente
consintiendo al niño y éste como forma de agradecimiento solo les entrega
berrinches y lloriqueos. Con el pasar de
los años, estos niños pasan a ser los holgazanes y corruptos del mañana, que
quieren todo fácil sin importarles la corrupción, ni nada que no sean ellos. Se
vuelven personas transgresoras porque carecen de valores, ética y moral.
Los valores que aprendieron a lo
largo de su vida no fueron los mejores, así que ellos tratan a las personas de
una manera distinta, se fijan más en lo material, dando a entender que el que
tiene más es el dueño del universo, además nadie debe contradecirles ya que
este tipo de acciones lo único que provocan es peleas entre este tipos de
personas.
Lo único que se puede hacer es cambiar la modalidad de educación que los
padres entregan a sus hijos cada día, enseñándoles que cada cosa que quieren
obtener, se lo ganan con esfuerzo y sacrificio. Y que no hay caminos cortos para alcanzar el
objetivo que nosotros tengamos en mente, si no que el camino es difícil pero al
final hay una gran recompensa.
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