Ambato, 5 de Marzo del 2015.
De: Christopher Carballo.
Para: Alfredo Pérez Guerrero.
En respuesta a su carta:
Sr. Alfredo
Pérez Guerrero, he leído su carta dirigida a los Estudiantes Novatos y cada uno
de sus párrafos me termino agradando, ya que expresan emociones y sentimientos
que nosotros como estudiantes tenemos en estos momentos, además poseen palabras
muy sabias, nos dice además que la inteligencia por sí sola no es nada ya que,
si no es acompañada con las virtudes tales como la humildad, la responsabilidad
y la honestidad serian simples seres vacíos. Seres que no poseen nada más que
su propio interés y no velan por nada ni nadie, no saben si lo que hacen está
bien o mal porque sus actos se basan en lo que ellos creen que está bien.
Para esto, para todo esto que, como ves, rebasa el simple aprendizaje de
una profesión útil para triunfar o tener éxito en la vida, se requieren
elevadas virtudes de inteligencia, de rectitud moral, de abnegación, de
nobleza. La inteligencia, por si sola, quizá pueda servirte para conocer la
ciencia; pero, la inteligencia no es nada, si no está acompañada por las otras
virtudes.(PÉREZ: 1965 pág. 17)
Usted
querido escritor tiene el don de motivar a los estudiantes, nos enseña que nada
es fácil en esta vida y que todo se logra siempre manteniendo los valores que
hemos cultivado durante estos años. Esos valores que nos definen como personas,
los mismos que debemos mantener a lo largo de nuestra vida y durante la práctica
de nuestra carrera. Además, nos incita a seguir adelante, ya que nosotros somos
el futuro del país, somos esas personas que cambiaran el rumbo de esta
sociedad, lo que darán luz al mañana. “Eres ya un hombre en plenitud de fuerza
física y de fuerza espiritual.”(PÉREZ:1965 pág. 12-13).
Como pequeña
observación, me encantaría decirle que en este tiempo existe la equidad de
género ya que el machismo fue abolido casi en su totalidad o por lo menos eso
se piensa, así que esta carta debería ser editada para que posteriormente al
leerla no tenga ningún toque de discriminación, y sea más agradable la lectura
tanto para hombres como para mujeres, de ahí sin tomar en cuenta estos detalles
la carta es motivante y posee un toque clásico que casi no se encuentran en las
lecturas de hoy en día. “A formar filas con centenares y millares de jóvenes
como tu poseídos de idénticos anhelos y de iguales propósitos.”(PÉREZ:1965 pág.
13).
Habla además
de la etapa que nosotros ya pasamos, y de este nuevo mundo que es la
Universidad, un mundo donde tanto anhelos como esperanzas están a flor de piel,
un lugar donde la competencia es algo natural, donde todos quieren sobresalir,
donde todos quieren dejar huella. Es verdad que los amigos del colegio quedaron
atrás, ahora los nuevos lazos que se crean, son eternos aunque como muchos son
solo pasajeros. Pero los demás estarán ahí para apoyarte y ayudarte en esta
etapa difícil y solitaria que es la Universidad. “Quedó atrás la adolescencia y
ha comenzado la juventud.” (PÉREZ:1965 pág. 11).
Usted, con tanta experiencia sabe cómo es dicha
etapa, la vivió al igual que nosotros que recién lo estamos experimentando,
sabe que la vida del estudiante universitario no es fácil y no explica que
tampoco lo será con el paso del tiempo. Es una etapa llena de experiencias, es
un lugar donde los sentimientos y emociones se mezclan. Y estas emociones nos
ayudaran a forjar nuestro carácter, además nos entrega nuestra patria como el
gran tesoro invaluable que es, ese tesoro que nosotros debemos proteger y velar
para que nunca le suceda nada. “Y sé digno del privilegio de formar parte de
este grupo de jóvenes ecuatorianos encargados de guardar y custodiar los
valores esenciales de nuestro pueblo” (PÉREZ:1965 pág. 21).
Sin más que
decir, me despido, agradeciendo sus cordiales palabras, ya que sus sentimientos
fueron plasmados ahí y los mismo fueron los que nos alcanzaron y nos motivaron a
seguir dando todo de nosotros por más que la situación se torne difícil,
nosotros tenemos el deber de superar dichos retos y superar esta dura pero bellísima
etapa que es la Universidad. De ahora en adelante, nosotros seremos los
protectores de nuestra patria. “Integras, desde hoy, la vanguardia a quien la
Patria ha encargado señalar la meta de su destino”. (PÉREZ:1965 pág. 21).
BIBLIOGRAFIA:
PÉREZ,
Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial Universitaria, Ecuador, 1965.
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